Los diferentes tipos de instalación fotovoltaica solar
Cada hogar tiene sus necesidades energéticas y cada propietario/a busca aquella opción que mejor se adapta a ellas. Por suerte, en la actualidad, existen

Cada hogar tiene sus necesidades energéticas y cada propietario/a busca aquella opción que mejor se adapta a ellas. Por suerte, en la actualidad, existen diversos tipos de instalación fotovoltaica.
Instalación solar conectada a red
Este tipo de instalación, aun siendo de autoconsumo, se mantiene conectada a la red eléctrica convencional. La planta solar producirá su propia energía, pero la casa seguirá conectada a la red. En caso de que la instalación no proporcione suficiente energía, es posible recurrir a la electricidad de red.
Instalación solar aislada
La instalación aislada implica que el hogar es totalmente independiente a la red eléctrica. La única energía que se puede consumir es la producida por los paneles solares o almacenada en las baterías. La gran ventaja es que no se paga ninguna factura de energía.
Tipo de instalación con excedentes
La instalación inyecta la energía excedentaria a la red de distribución eléctrica. A cambio, hay un sistema de compensación por parte de la compañía eléctrica. Es recomendable que las instalaciones domésticas sean con excedentes para dar valor a la energía sobrante.
Tipo de instalación sin excedentes
A través del sistema antivertido, evita que la electricidad producida por los paneles solares se inyecten a la red. Con este tipo, se pierden los excedentes de electricidad.
Instalación fotovoltaica individual
Las más comunes en plantas domésticas. Su principal característica es que la instalación solar está asociada a un único hogar.
Instalación fotovoltaica colectiva
La instalación colectiva es aquella en la que más de un hogar está asociado a la misma instalación fotovoltaica. Para colocar paneles solares en un bloque de viviendas se debe contar con la aprobación de, por lo menos, un tercio de los propietarios.




